Integración con la nube

Es uno de esos temas que durante los últimos años me han tenido bastante humm digamos atareado, la integración de aplicaciones.

La integración de aplicaciones está siempre en el centro de lo que hago, y a ciencia cierta que con el advenimiento de la nube plantea nuevos retos y no menos quebraderos de cabeza a un arquitecto empresarial.

 

Los formatos

Uno de estos retos es la utilización de aquellos formatos de mensaje que sean compatibles en ambos lados de las aplicaciones a integrar, en nuestro caso particular nos encontraremos con aplicaciones en la nube que nativamente exponen un interfaz en formato JSON, que nos facilita sobretodo la integración. Si nos detenemos a hacer un cálculo en base al número de transacciones por segundo, contra el tamaño medio de ellas, podemos darnos cuenta de la gran ventaja contra el otro formato habitual en la nube, XML.

Dentro de las aplicaciones que tendremos dentro de las instalaciones de la empresa, en algunos afortunados casos tendremos una capa normalizada en formato JSON, que nos permita hacer una integración sencilla con la nube. En otros casos el interfaz será XML, y con una pequeña transformación de formato podremos tener la integración entre ambos mundos finalizada de una forma rápida.

Hay un tercer caso, si nos ceñimos puramente al formato de los datos, en el que el formato de los datos es texto plano, bases de datos, o cualquier combinación de todos los anteriores. A veces esta complicada arquitectura de datos nos hace ver el firewall como una barrera para enfrentarnos al exterior, más que aquella barrera que nos protege de los intrusos.

Nada más lejos de la realidad, es entonces cuando la figura de una capa de mediación que siendo capaz de trabajar nativamente en el formato JSON, nos permita exponer aquellos servicios web SOAP, servicios REST, servicios EJB, servicios expuestos como procedimientos de bases de datos, o incluso servicios del Mainframe. Entender todos aquellos formatos, y exponerlos como una única capa normalizada nos facilita enormemente la integración de datos entre ambos lados del firewall.

 

¿Quién es Quién?

El segundo reto, de otros muchos que seguiré comentando, es la gestión de las identidades entre ambas aplicaciones a integrar. Dependiendo del caso de uso, tendremos una serie de usuarios de una aplicación en la nube, que no necesariamente tienen que corresponder con los mismos en las aplicaciones internas. En este caso, ser capaz de entender ambos sistemas de gestión de identidad, y poder realizar la mediación entre ambos para poder realizar una más que necesaria federación de identidades.

 

¿Cuál es la ventaja principal para un usuario?

Más allá de la conveniencia para un arquitecto empresarial, o para la gestión de TI, el propósito principal es tener una única visión para los usuarios finales, independientemente de dónde se encuentre la aplicación, e incluso de si la aplicación final es una conjunción de dos aplicaciones como es el caso. Y sobre todo para un usuario, sin tener que recordar diferentes contraseñas y para el que al final la gran ventaja es que las aplicaciones sobre las que trabaja le presentan un único interfaz, utilizando aquellos servicios que los arquitectos empresariales han designado a tal efecto.

 

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One thought on “Integración con la nube

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